En estos días escanearé algunos negativos alusivos al FOTOPERIODISMO. Y sí lo hago desde ahora, es porque a pesar de que no me he dedicado a este tipo de fotografía (diré que fueron unos cuantos meses), me llevé una grata experiencia en el ámbito personal. La razón: Nunca pensé que la adrenalina por estar en ambientes en donde se respiraba conflicto, confusión, miedo, rabia, apatía, ignorancia, etc, fuera tan grande para una servidora. Lo cierto es que ser fotoperiodista tiene su mérito. Especialmente si se tiene en cuenta que el reportero gráfico que cubre marchas, manifestaciones, mítines, o llámense como le llamen, siempre tiene que entregar su trabajo lo más rápido posible, y además, tiene que lidiar tanto con su jefe de fotografía y la línea editorial del medio para el cual trabaja, a fin de que se le reconozca su trabajo y se publiquen las fotos indicadas…
De eso, y otros temas más, hablaré en la próximas entregas.
Esta entrada fue publicada el a las Sábado 5 de Abril de 2008 y está archivada bajo las categorías Fotografía de prensa. Puedes seguir las respuestas de esta entrada a través de sindicación RSS 2.0.
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